La Subfamilia Coccinellinae
Esta
subfamilia reúne a las especies que la gente identifica habitualmente
como chinitas. Son relativamente grandes, de color anaranjado o rojizo
y con puntos o diseños negros. Su superficie es
brillante y carecen de pilosidad. Son importantes consumidores de pulgones
y conchuelas.
Son probablemente el grupo más abundante a nivel mundial, habitando en todos los continentes. En Chile están representados por pocos géneros, pero una buena cantidad de especies, algunas introducidas.
Unos pocas son de colores blanco o crema, de tamaño menor y de una dieta poco habitual: se alimentan de hongos.
Algo de Historia: La subfamilia Coccinellinae fue tradicionalmente el repositorio de casi todas las especies de Coccinellidae. Solo se reconocía una segunda subfamilia: Epilachninae, un grupo de especies fitófagas. En su época de mayor abundancia llegó a contar con aproximadamente de 20 tribus. Durante más de un siglo y medio no hubo cambios en esta estructura, que fue aceptada en los grandes catálogos del siglo pasado (Korchefsky y Blackwelder), aun cuanto algunos autores, como el gran coleopterólogo inglés R.A.Crowson, ya reconocían lo poco natural de este ordenamiento.
Fue en 1968 que Hiroyuki Sasaji estableció
la división actual de la familia Coccinellidae,
y restringió el ámbito de la subfamilia Coccinellinae
a las tribus Coccinellini (incluyendo Synonychini)
y Psylloborini (hoy Halyziini).
Aún después de este recorte, la subfamilia permaneció
como la más importante con el mayor número de géneros
entre sus pares. Además de estas dos tribus que se encuentran presentes
en Chile, hoy se reconocen tres tribus más dentro de la subfamilia,
todas con escasos representantes.
Actualmente se reconocen 8 géneros y alrededor
de dos docenas de especies para Chile. Algunas especies citadas para Chile
no se encuentran en este país, o su presencia es dudosa. Si bien
no cabe esperar muchos descubrimientos en torno a esta subfamilia, es
evidente que las especies de los géneros Cycloneda
y Eriopis se encuentran insuficientemente estudiadas,
y es posible que la cantidad de especies varíe a medida que se
efectúen nuevos estudios y prospecciones.
Muchas especies han sido introducidas desde otras partes
del mundo para el control biológico: solo tres se han establecido,
de los géneros Hippodamia y
Adonia. A su vez, al menos una especie chilena, Eriopis
connexa ha sido introducida en California, Estados Unidos,
pero sin éxito.
Interesante en la fauna chilena es la presencia de una línea filética de Cycloneda cuyos representantes presentan solo diez segmentos en cada antena, característica bastante atípica en la subfamilia. Esta línea posiblemente se originó en la Patagonia austral, desde donde avanzó hacia el norte por Chile y Argentina. Sus especies requieren de mayores estudios, que develen sus orígenes y distribución.
 Puntos clave:
Una característica importante en esta subfamilia
es que el último segmento de los palpos maxilares es fuertemente
triangular (securiforme). Si bien en varias otras subfamilias
podemos encontrar estructuras similares, en ninguna otra se da en tal
grado como entre los Coccinellinae.
Palpo Maxilar de
Eriopis minima,
donde se observa la forma característica del ultimo segmento
Una segunda característica es la carencia de pilosidad en el protórax y élitros, mostrando una superficie siempre brillante y pulida. Esto unido con el tamaño generalmente grande, y los hermosos diseños en rojo, naranja, amarillo, blanco y negro, caracterizan a estas especies.
La estructura general del cuerpo posee dos formas bien diferenciadas. En algunas especies la estructura es ovalar y compacta, y los fémures quedan casi totalmente cubiertos por el cuerpo, la cabeza encajada en el protórax, mientras otros presentan una forma más alargada, suelta, con los élitros, el protórax y la cabeza bien diferenciados, y los fémures sobresaliendo bastante del borde del cuerpo. Si bien estas dos estructuras diferentes nunca han llevado a reconocer grupos diferentes, debido a la multitud de formas intermedias y a la ausencia de otros caracteres diferenciadores, ha sido tradicionalmente utilizada en las claves para separar los géneros.
El resto de las características puede ser muy variable. Las antenas son habitualmente medianas, de un largo aproximado al ancho de la cabeza y de inserción variable. Las mandíbulas suelen ser bífidas o multidentadas. Las uñas pueden tener un diente basal o ser bífidas. Las líneas postcoxales pueden ser completas o no. En algunas especies están totalmente ausentes.
Las larvas tienen un tipo campodeiforme, y suelen ser muy activas y de patas bastante largas. Comparten el hábitat y el tipo de alimentación con los adultos.
Tribu Coccinellini
Esta tribu incluye la mayor parte de las especies de la subfamilia a nivel mundial, con más de cincuenta géneros, distribuidos en todos los continentes. Sus especies son carnívoras, alimentándose de pulgones y conchuelas, por lo que sus mandíbulas son bífidas.
Tribu Halyziini
Incluye una decena de géneros que se caracterizan por alimentarse de pequeños hongos que viven sobre las hojas. Sus colores son claros, blancos, cremas, o café claro, con manchitas oscuras o blancas. Sus mandíbulas está modificadas y suelen presentar muchos dientecitos pequeños
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